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Cultiva cardos en el jardín orgánico.


Esta planta es de origen mediterráneo, se siembra en mayo y crece con el calor del verano, que les gusta mucho, para ser recolectada justo antes del invierno. Es una planta hortícola similar en apariencia al apio y en botánica a la alcachofa, conocida y cultivada desde la época de los antiguos romanos, hoy poco común y por tanto a ser redescubierta. Como cultivo es muy sencillo, por lo que debe recomendarse para principiantes. Para tener una mejor verdura, el horticultor puede realizar la operación de blanqueo, que potencia el sabor y hace que las costillas estén tiernas y carnosas.

La planta. El cardo pertenece a la familia de los compuestos o asteráceas, es una planta vegetal que crece mucho, puede superar los 150 cm de altura. En la base tiene una robusta raíz principal, de la que parten las hojas. La parte que se recoge y se consume es la nervadura de las hojas, grande y carnosa. Las páginas de las hojas (solapas o láminas) se pueden fijar según la variedad.

Cómo sembrar cardos

Clima. El cardo es una planta de jardín que ama el calor del verano y ama las altas temperaturas, pero teme las heladas y se daña por debajo de menos dos grados.

Suelo y fertilización adecuados. Los cardos requieren una buena fertilización con nitrógeno abundante. Quizás después de haber fertilizado antes de plantar se pueda potenciar con una segunda distribución de fertilizante en julio. Se puede utilizar compost listo, humus de lombriz, pellets de estiércol o estiércol maduro. Como suelo son plantas muy fuertes, también se adaptan a suelos pesados ​​o pedregosos, mientras que no les gusta la sequía.

Sembrar cardos. El cardo se puede sembrar directamente en el jardín, en este caso se hacen postarelle a unos 80 cm de distancia (es una planta voluminosa que requiere espacio) y allí se colocan tres semillas, para ser colocadas a poca profundidad. Alternativamente, puede poner las semillas en frascos para trasplantarlas más tarde. El período de siembra del cardo es generalmente el mes de mayo, digamos que se puede sembrar entre finales de abril y mediados de junio.

Cultivo en la huerta y blanqueo

Operaciones de crecimiento y cultivo de plantas. El crecimiento inicial de la planta de cardo es muy lento, durante el mes de julio siempre parece que se siembran demasiado anchos, y hay que desyerbar el suelo con frecuencia para evitar que las malas hierbas se apoderen de ellas. Las hojas varían de color entre verde, gris y azul. Tras esta primera fase, en pleno verano el cardo se desarrolla de forma abrumadora y puede alcanzar casi un metro y medio de altura.

Irrigación. El cardo requiere poca agua en la fase inicial, pero el suelo nunca debe secarse de todos modos. A partir de finales de agosto se incrementa el riego del cardo.

Parásitos y enfermedades. Al ser una planta muy rústica, son raras las enfermedades que pueden comprometer su cultivo. Como parásitos, en cambio, los ratones o topillos que roen sus raíces, especialmente en otoño, y los pulgones (los negros que también afectan a las habas) que bloquean su crecimiento son especialmente molestos.

Blanqueamiento. Se trata de una operación que mejora mucho la calidad de las hortalizas obtenidas: el cardo quedaría duro y bastante amargo, privar a la planta de luz da como resultado una verdura más tierna, carnosa y sabrosa. A fines de octubre, la planta de cardo debe atarse para blanquearla. La primera unión se realiza a unos 40 cm de altura, después de unos diez días se pueden atar las hojas más altas, dejando solo el centro de la planta libre. Cuando llega el frío, hay que sacar los cardos del jardín. El blanqueo real puede continuar de varias formas:

  • Blanqueo de fosas. Se cava una fosa de un metro de profundidad y los cardos se colocan verticalmente, con solo un trozo de raíz en la base. Luego se cubre con paja.
  • Blanqueamiento en el campo. Evidentemente solo se puede realizar en zonas de clima templado, donde no se congele. Los cardos se dejan en el jardín, cubiertos envolviéndolos con sábanas.
  • Cardos jorobados. La planta se dobla hacia un lado, retirándola parcialmente del suelo, luego se cubre con tierra dejando solo la parte superior hacia afuera y la planta continúa creciendo curvándose.
  • Blanqueamiento celular. Las plantas de cardo se ponen enteras en la cámara fría.

Recoge el cardo y úsalo en la cocina.

La colección de cardos. Como ocurre con muchas verduras, los cardos también se cosechan antes del invierno, para que las heladas no tengan tiempo de arruinar la planta. Si se realiza el blanqueo, el cardo sigue siendo una hortaliza de invierno, excelente para el huerto familiar porque se produce en una época en la que no hay gran variedad en el huerto.

Las semillas de los cardos. Dado que se trata de una huerta bienal, si dejamos en el suelo el cardo florido, con una formación similar a la de la alcachofa, de la que se pueden obtener las semillas. Existen variedades perennes de cardos bajo determinadas condiciones climáticas, como el cardo mariano y el cardo alpino.

Cocinar los cardos. El cardo tiene un sabor ligeramente amargo, que recuerda a la alcachofa, planta también de la familia de los compuestos, y tiene una costilla suave y carnosa, muy sabrosa. Los cardos son una verdura típica navideña, se pueden cocinar hervidos, horneados con abundante bechamel o gratinados, o se pueden rebozar y freír. En cuanto a propiedades, es una verdura depurativa y desintoxicante, rica en fibra y magnesio.

Variedad de cardos. Hay muchos tipos de plantas de cardo, aquí hay algunas variedades conocidas y en uso:

  • Gobbo del Monferrato.
  • Cardo gigante indefenso. Variedad sin espinas, carnosa y poco amarga.
  • Cardo de Asti o Bianco Avorio. Muy buena variedad, costillas carnosas, sin espinas.
  • Cardo gigante de Romaña. Hojas grandes que tienden al gris, moderadamente púas.
  • Cardo de Bolonia, de tamaño mediano y sin espinas.
  • Cardo de Chieri. Variedad piamontesa no muy espinosa, se conserva el tiempo suficiente para ser conveniente para el cultivo comercial.
  • Cardo de leche. Variedad muy famosa, también muy extendida en la naturaleza.
  • Cardo salvaje. Crece de forma espontánea y perenne, se recolecta como hierba espontánea (en particular, el cardo alpino está muy extendido, en los prados de montaña).

Semillas recomendadas: Semillas de cardo mariano Arcoiris, orgánicas y biodinámicas.


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