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La purga de los caracoles


Hablamos mucho sobre cómo criar caracoles, describiendo las diversas obras características gracias a los valiosos consejos de la empresa La Snaaca di Ambra Cantoni. Nuestra guía de helicicultura traza las pautas esenciales para el cuidado de los caracoles hasta la cosecha. Ahora veamos cuál es el último paso que te permite llevar los caracoles a la mesa, o venderlos para consumo: sangrado.

En las granjas de animales, en general, el ganado finalmente llega a ser sacrificado, en el caso de los caracoles la situación es un poco diferente. Se necesita una fase de purga que purificar caracoles y séquelos para que se mantengan en su mejor momento hasta que estén cocidos.

Así que veamos cómo completar una granja de caracoles recolectando y purgando.

La fase de cosecha

Para ser recolectados, purgados y vendidos, los caracoles deben tener una cáscara dura y una ribete perfecto, es decir, cuando el caparazón de la parte delantera se voltea ligeramente. El borde indica que el caracol se ha vuelto totalmente adulto y, en consecuencia, ha alcanzado su tamaño final. Una vez afilado, el caracol no volverá a crecer a pesar de seguir comiendo, por lo que hemos llegado al momento en que conviene cosechar.

Para hacer esto necesitas detener el sistema de riego durante al menos un par de días ya que los caracoles deben recolectarse perfectamente secos, con fines de conservación. Por la misma razón, no es necesario cosechar en días lluviosos o particularmente húmedos. Conjuntamente con la parada del riego, se introducen palets de madera dentro del recinto, esperando unos días, para permitir que los caracoles se adhieran a ellos y luego proceder con la recogida.

Coleccionando si seleccionar manualmente los sujetos ya afilados, se cuidará de poner los caracoles con concha aún tierna sobre las hojas, que deben terminar de crecer. Los caracoles son muy atraídos por la madera, tanto es así que se quedan en el palet sin ir a pastar y alimentarse, por lo que nunca debes dejar los palets de forma permanente en el recinto.

La fase de purga

Después de la cosecha es muy importante proceder con el sangrado, que sirve para liberar los intestinos de los caracoles de las deyecciones y perder gran parte de la humedad, con el fin de permitir una correcta conservación de la carne del caracol.

La fase de purga dura al menos 7 días, durante el cual se espera reducir la humedad en al menos un 30% Caracoles. Los caracoles, como se anticipó, deben recolectarse secos, suspendiendo el riego unos días antes y evitando los días de lluvia, una mayor reducción del agua presente en los moluscos se produce durante la fase de depuración. La humedad es un vehículo para las bacterias que causan mortalidad y que pueden dañar a los caracoles. Precisamente por ello, durante todo el purgado es obligatorio evitar mojarse los caracoles.

Hay que purgar los caracoles en jaulas que también se puede construir por sí mismo, utilizando mallas de alambre como las que se utilizan en las jaulas de conejos. La jaula debe estar ventilada por todos lados.

Después de la semana de sangrado, los caracoles están listos para ser cocinados o vendidos.

Artículo escrito por Matteo Cereda con la contribución técnica de Ambra Cantoni, de La Lumaca, experta en helicicultura.


Vídeo: Cría de Caracoles en Almería 1ª parte (Mayo 2021).